Según la OPEP, el encarecimiento ha sido impulsado por la solidez de los fundamentos del mercado, una reanudación lenta de la producción de petróleo en Estados Unidos, la recuperación de la demanda de petróleo y una caída de los inventarios. (Foto: EFE/EPA/CHRISTIAN BRUNA)
Según la OPEP, el encarecimiento ha sido impulsado por la solidez de los fundamentos del mercado, una reanudación lenta de la producción de petróleo en Estados Unidos, la recuperación de la demanda de petróleo y una caída de los inventarios. (Foto: EFE/EPA/CHRISTIAN BRUNA)

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (), que mantiene limitada su oferta de petróleo en medio de la escalada de los precios de la energía, corrigió levemente al alza la cantidad de crudo que calcula requerirá el mundo en el 2021 y 2022 de sus 13 países miembros.

En su informe mensual sobre el mercado de crudo, la OPEP, ha actualizado esa demanda hasta 27.8 y 28.8 millones de barriles diarios (mbd) en el 2021 y 2022 respectivamente, 100,000 más de lo calculado hace un mes.

Oferta limitada

Ambas cifras son superiores al bombeo conjunto del grupo petrolero, que se situó en septiembre en 27.33 mbd, 486,000 bd más que en agosto, según los cálculos de institutos publicados en el documento.

La organización seguirá abriendo las espitas, aunque de forma moderada y gradual, tal y como pactó con Rusia y otros aliados.

El pacto vigente de la alianza llamada OPEP+ prevé subir la oferta en 400,000 bd por mes hasta septiembre del 2022, y el informe da a entender que se seguirá adelante con esta política.

“Mientras los mercados del petróleo continúan saliendo de la pandemia del COVID-19″, la OPEP+ seguirá “vigilando” el mercado, dice tras detallar varios factores de incertidumbre “con riesgos a la baja” para el consumo y los precios del crudo en el 2022.

“De cara al futuro, a pesar de las expectativas de un repunte estacional de la demanda de gasóleo de calefacción, así como de un posible cambio del gas natural a los combustibles líquidos, se espera que los mercados de productos (petrolíferos) experimenten cierta debilidad durante el próximo invierno”, precisa la OPEP.

Causa de ello sería “el mayor rendimiento de las refinerías, que supondrá una amplia oferta”, añade.

Con respecto al total de la demanda mundial de petróleo, prevé que medie los 96.6 mbd este año, 5.96 mbd más que en el 2020 y 140,000 bd menos de lo estimado hace un mes.

Esta corrección a la baja se debe a que los datos de los tres primeros trimestres del año han sido “inferiores a los previstos”, señalan los expertos de la organización.

Esperan que la recuperación del consumo petrolífero seguirá en el 2022 con un aumento anual de 4.15 mbd, hasta una media de 100.8 mbd.

También revisan a la baja el volumen de la oferta de sus competidores, lo que explica el alza en la demanda del crudo del grupo petrolero debido, sobre todo, a interrupciones de la producción estadounidense causadas por el huracán Ida, y en yacimientos kazajos y canadienses por diversas razones.

En conjunto, los productores no miembros de la OPEP suministrarán este año 63.85 mbd, 0.21 bd menos de lo estimado en el último informe, y 66.79 mbd en el 2022.

Todos estos cálculos están basados en unas expectativas de crecimiento de la economía mundial en un 5.6% y 4.2% este año y el próximo, respectivamente.

Precios al alza

Los “petroprecios” han subido hasta niveles que no se veían en varios años, de más de US$ 83 el barril del Brent y de US$ 80 el petróleo intermedio de Texas (WTI).

Según la OPEP, el encarecimiento ha sido impulsado por la solidez de los fundamentos del mercado, una reanudación lenta de la producción de petróleo en Estados Unidos, la recuperación de la demanda de petróleo y una caída de los inventarios.

También ha contribuido la relajación de las restricciones de movilidad relacionadas con la pandemia en Asia, la escasez de gas natural y un aumento de la especulación con contratos de crudo y gas en los mercados de futuros.

Incertidumbres por el gas

La reciente escalada de los precios del gas hasta niveles récord “ha desencadenado un creciente interés por pasar del gas natural a los combustibles líquidos (como el crudo) a nivel industrial”.

“Si esta tendencia se mantiene, combustibles como el fuel, gasóleo y nafta podrían verse favorecidos, impulsados por una mayor demanda en la generación de energía, el refinado y el uso petroquímico”, señala la OPEP.

Pero, por otro lado, el encarecimiento de la electricidad ha elevado los costes operativos del refinado y “esto podría compensar parcialmente el potencial alcista” al lastrar a las refinerías y a la producción industrial, indica.