Los líderes políticos y empresariales reunidos en el Foro Económico Mundial (FEM) se reúnen en un contexto en el que la inflación ha alcanzado su nivel más alto en una generación en las principales economías, como Estados Unidos, Reino Unido y Europa. (Foto: Reuters)
Los líderes políticos y empresariales reunidos en el Foro Económico Mundial (FEM) se reúnen en un contexto en el que la inflación ha alcanzado su nivel más alto en una generación en las principales economías, como Estados Unidos, Reino Unido y Europa. (Foto: Reuters)

Las múltiples amenazas a la economía mundial encabezaron el lunes las preocupaciones de los más acaudalados en la cumbre anual de Davos, mientras que algunos se refirieron incluso al riesgo de una recesión mundial.

Los líderes políticos y empresariales reunidos en el Foro Económico Mundial (FEM) se reúnen en un contexto en el que la inflación ha alcanzado su nivel más alto en una generación en las principales economías, como Estados Unidos, Reino Unido y Europa.

Estas alzas de precios han minado la confianza de los consumidores y han sacudido los mercados financieros mundiales, lo que ha llevado a los bancos centrales, incluida la Reserva Federal de Estados Unidos, a subir las tasas de interés.

Mientras, las repercusiones en los mercados del petróleo y los alimentos por la invasión rusa de Ucrania en febrero y los confinamientos por el COVID-19 en China han agravado el pesimismo.

“Tenemos al menos cuatro crisis, que se entrelazan. Tenemos una alta inflación (...) tenemos una crisis energética (...) tenemos pobreza alimentaria y tenemos una crisis climática. Y no podemos resolver los problemas si nos concentramos en una sola de las crisis”, dijo el vicecanciller alemán, Robert Habeck.

“No obstante, si no se resuelve ninguno de los problemas, me temo realmente que vamos a entrar en una recesión mundial con un efecto tremendo (...) en la estabilidad mundial”, dijo Habeck durante una mesa redonda del FEM.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó el mes pasado sus perspectivas de crecimiento mundial por segunda vez este año, citando la guerra en Ucrania y señalando la inflación como un “peligro claro y presente” para muchos países.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, que intervendrá el martes en Davos, ha advertido de que el crecimiento y la inflación van por caminos opuestos, ya que las crecientes presiones sobre los precios frenan la actividad económica y devastan el poder adquisitivo de los hogares.

“La guerra entre Rusia y Ucrania puede ser un punto de inflexión para la hiperglobalización”, dijo en un blog el lunes. “Eso podría hacer que las cadenas de suministro sean menos eficientes durante un tiempo y, durante la transición, crear presiones de costos más persistentes para la economía”.

Aun así, prometió en esencia subidas de tasas tanto en julio como en septiembre para frenar la inflación, aunque el aumento de los costos de los préstamos vaya a pesar sobre el crecimiento.